jueves, 6 de junio de 2013

Estrategias de Intervención

Salina Cruz, Oaxaca a 08 de Julio de 2013.


INFORME DE PACIENTE PSICOLÓGICO


Nombre: S.E.220191
Género: Masculino
Edad: 22 años
Fecha de Nacimiento: 22 de Enero de 1991, México D. F.
Estado Civil: Soltero
Escolaridad: Actualmente a nivel licenciatura
Ocupación: Estudiante de licenciatura en Odontología / Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Religión: Católica
Nivel Socioeconómico: Medio
Nacionalidad: Mexicano
Fuente de información: Directa.


Se trabajó con S.E.220191 a lo largo de tres sesiones cuyo tiempo invertido en la ejecución de las evaluaciones fue un total de seis horas y media. Por otra parte y del lado del evaluador, el análisis para la elaboración e interpretación de resultados llevó un tiempo no mayor a las siete horas en la totalidad de sus evaluaciones.

Descripción del paciente

Paciente del sexo masculino de edad cronológica correspondiente a 22 años que asistió a consulta en condiciones de higiene y aliño, estatura correspondiente a su edad, complexión robusta, se presento con buena actitud y fue muy colaborador. Se notaba nervioso el px lo adjudica a que fue su primera cita psicológica.
S.E.220191 fue evaluado por motivo de una práctica académica, misma que involucró la aplicación de la batería de pruebas destinada a personas entre 12 y 17 años de edad (adolescentes). Se presentó puntual a los días calendarizados para las sesiones de trabajo, con actitud cooperativa y orientado en espacio, tiempo y persona.

Instrumentos Utilizados

ü    Barranquilla Rapid Survey Intelligence Test (BARSIT): Prueba psicométrica de inteligencia y aptitud para aprender.
ü    Inventario Multifásico de la Personalidad Minnesota para Adolescentes (MMPI-A): Prueba estandarizada para la evaluación global de personalidad.
ü    Test de la Familia: Prueba proyectiva para recaudación de información en las relaciones familiares en el niño.
ü    Machover: Prueba proyectiva de personalidad.
ü    House, Tree, Person (HTP): Prueba Proyectiva, evalúa la posición del sujeto respecto a las figuras de sus padres.
ü    Frases Incompletas de Sacks: Prueba proyectiva, muestra al sujeto en su esfera psicosocial.

Área Cognitiva

En lo cuantitativo, S.E.220191 reportó un puntaje de 56 que se traduce en un rango centilar de 90 – 99, y dentro de la interpretación cualitativa, dicho puntaje lo posiciona como Excelente / Sobresaliente en cuestión de su inteligencia y aptitud para aprender. Se observa al avaluado como una persona que goza de facilidad de aprendizaje, así como de comunicación verbal, recalcando en esta última, amplio espectro de su expresión. Su nivel cultural se ve enriquecido por diversas experiencias en su vida personal, así como por el hábito de la lectura que posee de manera arraigada.

Así mismo, se proyecta a futuro como un gran Odontólogo, preparado y capaz de realizar los trabajos que se le presenten, ya sea en una clínica pública o particular, aun que el paciente preferiría ambas. Tiene conocimiento y se encuentra en términos de preparación sobre casos complicados en su rama.

Área Afectiva

La amistad para el paciente se ve permeada de aquellas personas que poseen dudas y que además son cercanas a él; prefiere evitar relacionarse con personas de carácter irritable por la naturaleza del suyo –pacífico. Trata de guardar una apariencia aceptable, se observa con necesidad de abrigo y seguridad.

Su concepción acerca de la relación con una pareja, es que la mujer es relativamente bella, puesto que lo verdaderamente esencial para él, es que posean un gusto extraordinario e intelecto enriquecido debido al gusto por el saber; los ojos son la belleza física de la mujer. El matrimonio no se define como meta importante de en el desarrollo de su vida; sin embargo, no le es indiferente la idea de consumarlo en determinado momento. Pero tiene un ligero problema, el paciente en la actualidad vive con compañeros de la universidad en la ciudad de Morelia. Decidió separarse de su familia para superar sus ideales. Él narra que en todas sus relaciones de pareja ha cometido el mismo “error”, la infidelidad. Comenta que buscar y seducir a otras mujeres es un hábito que no puede controlar, es un acto automático para el px. Por tal motivo, sus relaciones han terminado. Otro “defecto” que platica, es que no sabe disimularlo y es sincero con respecto al control nulo que tiene con respecto a este comportamiento. Ha tratado de “cambiar”, pide ayuda a sus amigos y familiares pero comenta que nada a funcionado y como última opción ha tomado el consultar a un psicólogo porque no creía que fuera un problema serio.

Cuando iba en la secundaria, sucedió por primera vez, se encontraba en 2º grado y comenzó su vida amorosa, no tomaba en serio las relaciones y era muy común que tuviera más de una pareja. Conforme fue avanzando de nivel educativo, comenzó a madurar con respecto a sus relaciones pero lo que no pudo dejar atrás fue el hábito de seducir a otras mujeres.

 Historia familiar:
El paciente desde muy pequeño ha vivido solamente con su madre y posteriormente con la pareja de la misma. También ha convivido mucho con sus tías y abuelas. Sus relaciones interpersonales son más frecuentes con figuras femeninas, cuenta que en la escuela era muy común que tuviera muy buena relación con las maestras y sus compañeras. Comenta que sus amigos lo molestaban diciendo que era homosexual, pero él se sentía realmente atraído por las mujeres y su relación con ellas era de cordialidad y seducción. Platica que cree que se debe a que su madre y sus tías siempre le inculcaron que debía ser educado con las mujeres, caballeroso, cordial y muy atento. Le decían que así tendría muchas novias y conquistaría a todas las mujeres, que eso les gustaba y él aprendió a hacerlo.

Antecedentes personales:
Cuando el px estaba en la secundaria era muy común verlo con muchas mujeres, comenta que las mujeres lo buscan porque sabe tratarlas, y sus amigos lo molestaban mucho diciendo que él era homosexual por que se la pasaba con las mujeres, que si e enseñaban las técnicas de maquillaje, etc. Él se defendía y comentaba que no (cuenta que a él le atraen las mujeres) y se prometió demostrarle a todos que era “hombrecito” y comenzó a tener muchas novias. No le causaba remordimiento el tener varias parejas con tal de demostrar ante todos que se equivocaban. Cuando iba a terminar la preparatoria comenta que se enamoro profundamente de una muchacha pero no pudo dejar el hábito de seducir a las demás mujeres, lo cual le ocasiono muchos problemas con su pareja y por lo que finalizaron su relación, el px sufrió mucho ese rompimiento y se reprochaba por sus acciones pero comenta que era algo que no lograba controlar. Y así han sido sus relaciones durante la universidad hasta ahora.



En lo laboral le agrada envolverse con individuos creativos e inteligentes, además de no verse como figura de autoridad cuando mantiene personal a su cargo; sino más bien, entender el espacio de trabajo como un espacio de compañerismo donde no existen rangos y/o diferencias entre sí.

Se muestra como una persona sexualmente activa, la práctica le resulta satisfactoria.

El paciente mantiene metas previamente establecidas, como estudiar letras y ser profesor universitario; refiere ser una persona sedienta de conocimiento y además de cuestionarse en repetidas ocasiones la por qué de lo que sucede en su entorno.

Existen algunos asuntos inconclusos o pertinentes de elaborar, en un trabajo más estructurado, con base a su infancia, pues refiere que de volver a vivir su infancia, cambiaría a voluntad algunas situaciones para lograr así, ser más feliz en la actualidad.

Área de Salud Física

Generalmente no duerme a sus horas, aproximadamente entre las 5 o 6 horas diarias, no cumpliendo en tiempo y forma en sus horarios para consumir alimentos; no padece enfermedad alguna, ni crónica, así como al momento de ejecutar las aplicaciones. No existen indicios de lesiones cerebrales o deficiencias adjudicables a dicho término.
Él comenta que no cumple con el horario de sueño correspondiente ya que la escuela y los estudios extraescolares lo absorben mucho más aparte sus actividades sociales.


  
Diagnóstico

S.E.220191 presenta un patrón de personalidad predominantemente pacífico y gusta de sus relaciones personales de manera abierta; sin embargo, posee episodios de agresividad en función a su entorno. Conflicto en función a su identidad sexual, sin mostrar ansiedad por este referente. También, ha desarrollado una ligera obsesión con las mujeres, al ser educado con mujeres mayormente e inculcado la idea del trato hacia estas para obtener más de ellas, combinándolo con querer cambiar de parecer a sus compañeros con respecto a su sexualidad. Aunando a esto, el pequeño conflicto que imprimió en las pruebas realizadas.

Se encuentra motivado por el futuro y esperanzado por conseguir las metas que él mismo se ha propuesto, hablando con esto de un equilibrio relativo en sus esferas: biopsicosocial.

Pronóstico

Favorable, ya que se muestran firmes sus recursos psicológicos para el enfrentamiento de problemas, tales como su familia, novia y amistades cercanas con quienes mantiene una constante comunicación y se vale de sus propias percepciones y pensamientos para modularse en forma de operar.

Sugerencias

Acudir a sesiones psicológicas de tipo orientativas para la mejora en situaciones personales como en el caso de la relación que mantiene actualmente con su padre, la cual últimamente ha mejorado, pero aún quedan espacios abiertos respecto al tema. Y la probable ligera obsesión que se le ha detectado.

Plan de intervenciones:

De ser tratado por un profesional calificado, se recomienda que el paciente tome sesiones dos veces por semana durante un mes y posteriormente, de acuerdo a los resultados, se puedan citar en intervalos más largos, tratando por aparte los dos conflictos detectados, note se que el px ha compartido más información a cerca del suceso de las mujeres, por esta razón, es conveniente la recomendación. En los cuales el primero deberá tratarse de modo familiar y el segundo de acuerdo a los rasgos que este muestre.
Anexando información sobre este tipo de comportamiento, para la comprobación del encuadre del paciente.

ANEXO
Según la psicología los hombres mujeriegos que viven romances constantes pretenden hallar en las mujeres a la madre de su infancia.
Miedo al compromiso
El deseo de estar con muchas mujeres encubre la incapacidad de comprometerse con una. Las conquistas que exhibe el mujeriego tapan las carencias de su virilidad para relacionarse con una mujer.
Gran miedo al compromiso y una sexualidad infantil hacen del Don Juan un hombre que nos puede confundir a primera vista, aunque enseguida se descubre que sus apariencias engañan. Más que un hombre, es un niño bastante asustado que tiene que confirmar una y otra vez su capacidad para la seducción.
Según la psicología ¿Por qué van de flor en flor?
Un hombre con tales características tiene pocos recursos internos para estimarse a sí mismo, y necesita verificar constantemente la capacidad de excitar a las mujeres. Una vez que se sabe capaz de excitar a una, le surgen las dudas acerca de las otras, a quienes todavía no ha puesto a prueba.
Ahora bien, excitar y conseguir a muchas mujeres no quiere decir que él obtenga placer. Con frecuencia, los hombres mujeriegos no están satisfechos sexualmente, por eso buscan una y otra vez en sus relaciones sexuales una satisfacción que no encuentran.
Una vez que ha conquistado a una mujer, el Don Juan pierde todo el interés por ella, porque no le ha proporcionado el relajamiento que ansiaba. Entonces se venga de ella acusándola de celosa, de controladora y mostrándole a su nueva mujer, que sí sabrá complacerlo.
Misión imposible. La actividad sexual exagerada es una ‘obsesión’, y se trata de un intento fracasado de utilizar el aparato genital para la descarga de otro tipo de necesidades psicológicas.
El mujeriego tiene verdadero espanto al compromiso, pero está comprometido, sin embargo, con sus impulsos, que le dominan y a los que se encuentra completamente sometido.
Lejos de ser un hombre con una sexualidad plena, dispuesto a compartirla con una mujer y a saber disfrutar de lo que eso supone, nos encontramos ante un niño asustado de sus propios sentimientos y dominado por fantasías inconscientes que le mantienen dentro de una sexualidad infantil. Las apariencias engañan.
La cara más oculta del Don Juan
·        Algunos hombres mujeriegos esconden tras esa actitud compulsiva de coleccionar mujeres una homosexualidad inconsciente que intentan reprimir a toda costa. 
·        El don Juan busca a la madre en todas las mujeres y, como no la encuentra, continúa probando. En cada nueva conquista se prueba como hombre. Al no estar seguro, necesita que ellas le afirmen en su virilidad. 
·        Se trata de una duda interna insoportable que sólo se calma con otra. La dependencia que tiene de las mujeres le molesta, por eso se venga de ellas dejando a una por otra. 
·        Esta sexualidad tan precaria que el conquistador trata de tapar con gran cantidad de mujeres se produce, en ocasiones, para huir de deseos homosexuales inconscientes que no está dispuesto a admitir. 
·        Cuando en el comportamiento amoroso y sexual aparece un rasgo cuantitativamente exagerado, es para frenar otro que empuja desde el interior y que angustia, porque, si sale a la luz, es rechazado por la parte consciente de nuestra personalidad.
Trampas a tener en cuenta de los hombres mujeriegos
·        Los hombres adictos a las mujeres poseen unos rasgos psicológicos cercanos a aquellos que sienten miedo ante el compromiso afectivo. No pueden mantener una relación con una mujer porque la cercanía afectiva les asusta, y sienten hacia ellas una fuerte ambivalencia. 
·        Son exigentes y provocan que la mujer adopte el papel de madre. Intentan que su pareja les perdone sus aventuras amorosas bajo la excusa de que no lo pueden evitar. Entonces hay que recomendarles tratamiento, porque tales actitudes no guardan relación con la virilidad, sino con la patología: están atrapados en una sexualidad infantil. 
·        Cuando la mujer adopta el papel de madre que él mismo le ha solicitado, busca a otra porque se siente agobiado, se asfixia en una relación que le infantiliza. Según la psicología su autoestima se tambalea y reasegura su identidad masculina dirigiendo su deseo a otra que le devuelva una imagen de hombre potente. Colocarse en el lugar de una madre es para la mujer una trampa que, quizá acepte porque, al igual que su pareja, tiene problemas con su identidad de mujer.
El caso de Gustavo y Clara
Clara llega a su casa un poco antes de la hora acostumbrada y encuentra a su pareja con una chica. Están bastante acaramelados en un sofá, aunque, según Gustavo, sólo la estaba soplando en un ojo porque se le había metido algo. Clara se molesta, pero él la acusa de celosa.
A partir de ese día, la relación comienza a ir de mal en peor. Hace un año que viven juntos, todo un récord para Gustavo, que tras su afición a las mujeres oculta sus conflictos psicológicos. ‘Contigo será diferente’, le había dicho Gustavo a Clara cuando ella expuso sus dudas ante la propuesta de su novio de vivir juntos.
Clara se había enamorado, pero sentía temor porque él tenía fama de mujeriego. Era muy dado a las relaciones sentimentales, aunque todas acababan pronto y mal. Según él, tenía mala suerte con las mujeres.
Una argumentación perfecta para alguien que quiere inhibirse de su propia responsabilidad. Mientras el destino sea responsable de lo que ocurre, uno no tiene por qué reflexionar sobre su participación en los hechos. Y cuando la culpa no es del destino, es del otro.
Gustavo consiguió ahogar los miedos de Clara con flores, llamadas telefónicas y palabras de amor, pero, a los pocos meses de vivir juntos, ya había conseguido que Clara empezara a comportarse con él como una madre.
Entonces Gustavo comenzó a sentirse agobiado y su mirada se dirigió a otras, provocando la ruptura. Por esa razón llevó a la chica a su casa: para que Clara, que ya había hecho la vista gorda ante otras situaciones, no tuviera más remedio que plantearse la situación de romper. Quería que ella le echara, responsabilizándose así de la ruptura.
Detrás de esta actuación de Gustavo se oculta un mecanismo sádico. En realidad, él echa la culpa a Clara de su situación porque siente que ella no le da lo bastante para estar satisfecho, por lo que ha de buscarlo en otra.
Hijo de una madre muy ambiciosa y frígida, que canalizó el cumplimiento de sus ambiciones a través de su hijo, Gustavo vivió atrapado entre el deseo de no decepcionar a su madre y la culpa de suplantar a un padre al que consideraba insuficiente desde el punto de vista sexual.
Para pagar esa culpa antigua, dudaba de su propia capacidad para satisfacer a las mujeres. Por eso, apenas conquistada una, probaba con otra en un intento por liquidar esa incertidumbre.
El don Juan busca en todas las mujeres a la madre y no la puede hallar. Quiere que las mujeres le aseguren una virilidad que se tambalea y una autoestima que sólo se sujeta si el otro cae rendido a sus pies.





BIBLIOGRAFÍA


Psicología de la Investigación

LA INFANCIA ES DESTINO
La infancia es un término aplicado al desarrollo del ser humano desde el nacimiento hasta llegar a la pubertad, que es cuando comienzan a surgir diversos cambios tanto físicos como emocionales.
Si hablamos de destino, en filosofía, podemos referirnos a un constructo metafísico y como tal está sometido a interpretaciones. El destino sería la sucesión incognoscible e inevitable de acontecimientos que ocurren en diferente lugar y tiempo cuya consecuencia del pasado afecta a uno o más hechos futuros, así como a toda la red de posibilidades del futuro porque las acciones presentes derivan de las pasadas y las futuras de las presentes.
El destino se relacionaría con la teoría de la causalidad que afirma que, si «toda acción conlleva una reacción, dos acciones iguales tendrán la misma reacción», a menos que se combinen varias causas entre sí haciendo impredecible a nuestros ojos el resultado.
Nada existe por azar al igual que nada se crea de la nada. Todo tiene una causa, y si tiene una causa estaba pre destinado a existir desde el momento en que la causa surgió. Debido a que la inmensa cantidad de causas es impensablemente inmensa, nos es imposible conocerlas todas y enlazarlas entre sí.
Al concebir estos conceptos, se podrían plantear las siguientes interrogantes: ¿Qué tan acertada es la frase “infancia es destino”?, si conforme avanza el desarrollo, esto, ¿No es más que una cuestión de carácter?, ¿Cuánta responsabilidad tienen los padres en el futuro de sus hijos?, Fantasmas del pasado, significa, ¿vida sin futuro?
Los primeros contactos que se tienen son muy significativos, pues van matizando nuestras futuras relaciones; es ahí cuando aprendemos ciertos patrones que se utilizarán a lo largo de la vida, y resulta difícil cambiarlos. No es que esté mal, es lo que se conoce o aprende durante las primeras etapas de vida; sin embargo, hay muchas conductas que no son agradables para nosotros mismo o no concuerdan con diversos paradigmas sociales y no se  sabe por qué están en nuestras vidas. Las primeras relaciones se establecen con los padres o con ciertos familiares cercanos y, de ahí, se van adquiriendo hábitos que a lo largo del tiempo se desarrollan y que forman parte de nuestro carácter y de nuestra personalidad. Por lo tanto, no resulta desproporcionado sugerir que la infancia está íntimamente vinculada con el destino.
No es que sea una cuestión de carácter, los psicoanalistas creen que toda esta cuestión se refiere a una serie complementaria, es decir, se suma el carácter, el temperamento, la infancia, las buenas y las malas experiencias: es un todo. Sin embargo, no es una regla. Hay personas que tuvieron una infancia terrible, llena de obstáculos y malas experiencias, pero en su vida adulta son profesionalmente exitosos o han formado una familia armoniosa, aunque también puede ocurrir lo contrario. Todos los puntos anteriores son los que van forjando el destino de cada persona y aunque no es una cuestión de libre albedrío, con los avances de la psicología se puede llegar a comprender dicha causa y poder brindarle un mejor cause a estos desenlaces.
Al hablar de la importancia de los padres, se cree que es una mezcla de todo. Se trata de ciertos factores que se juntan y no puedes excluir ninguno. Por ejemplo: el bebé nace y está al cuidado de sus padres al 100 por ciento. El niño poco a poco crece, se va independizando, va adquiriendo responsabilidades, obligaciones, etcétera. O por lo contrario el niño podría convertirse en una persona sobre protegida, dependiente, etcétera.
No obstante, es importante tener a estas figuras primarias cerca, porque marcan nuestras experiencias futuras.
No necesariamente porque se tuvo una madre desobligada serás de esa manera; ahí es cuando intervienen otras experiencias, así como el temperamento. Es importante lo que pasa dentro de la casa, pues es lo primero que se aprende, es la primera fuente, es lo básico; pero las amistades, el trabajo y otras circunstancias también forjan nuestras historias.
Para responder la última pregunta, se hace referencia al ensayo de “Recordar, repetir y reelaborar” del psicoanalista Sigmund Freud, donde enfatiza que la mayor parte del pasado infantil queda olvidado y sólo conservamos ciertos esbozos condensados en los recuerdos encubridores, es decir, memorias que cristalizan varias experiencias y han sido deformadas. Agrega que el paciente analizado, en general, no recuerda nada de lo reprimido, lo actúa. Por medio de la compulsión y la repetición no puede más que poner en acción aquello que ha sido olvidado en la conciencia.


 La infancia, un factor denominante en la forma de actuar del adulto.
La infancia repercute en el presente de cada individuo y deja huellas que trascienden en el tiempo afectando los modelos de comportamiento en la edad adulta. A partir de esta teoría, se puede re significar el pasado y comprender el carácter de muchas experiencias tardías.
Durante los primeros cuatro años en la vida de una persona se desarrolla el 90% del cerebro; de los 5 a los 11 años se consolidan las capacidades físicas e intelectuales y de los 12 a los 17 años se construye su personalidad como transición hacia la edad adulta, por lo que todo lo que se haga a favor de la población infantil en México, incide no sólo en el desarrollo individual de los niños, sino en el del país entero porque la infancia, es destino.
Si nos referimos al destino de un niño como su vida en la edad adulta estamos hablando realmente de su futuro. La mayoría de los padres tratan de dar a sus niños todo lo que consideran necesario para garantizarles un buen futuro. Algunos consideran importante procurarles un respaldo económico, integrarlos a su religión, fomentarles cierto deporte, etc.
La cantidad de posibles desenlaces a causa de las acciones presentes y acontecimientos pasados es incalculable. También, la inmensa variedad de causas que afectan la vida de un sujeto es formidable, tanto que es imposible conocerlas todas y enlazarlas entre sí.  Por eso, desde muchos años atrás, la gente ha acudido a la adivinación, magia, etc.
Se sabe que cada decisión que tomamos modifica nuestro futuro, pero en la infancia, las decisiones importantes son tomadas por otras personas, generalmente nuestros padres.
Las condiciones de la vida adulta son el resultado de una compleja interacción entre factores genéticos, psicológicos, ambientales, sociales y económicos. La mayoría de estos factores se encuentran fuera de nuestras manos.
El estado de salud y el ambiente en que nos desarrollamos en la infancia desempeñan un papel primordial en nuestro futuro. Los hábitos de alimentación en la familia, por ejemplo, son fundamentales. Un niño sano podrá convertirse en una persona obesa si se alimenta con comida chatarra. Esto  a su vez le creará mucho sufrimiento, será objeto de burla en la escuela y tendrá dificultades para realizar las actividades normales de la infancia. Todo esto le dejara pequeños traumas, lo que mucha gente llama “cicatrices en el alma” y lo acompañarán el resto de su vida.
Personajes famosos que lograron grandes cosas tuvieron una infancia difícil, otros crecieron con todas las ventajas posibles. Si bien la manera como un niño es criado tendrá una profunda influencia en el adulto en que se convertirá, no es posible planear su felicidad ni asegurar su destino ya que son demasiados los factores que intervendrán en el trayecto de su vida y sobre esto no tenemos ningún control.
El destino de un niño no es uno solo. No hay tal cosa como “vivieron juntos para siempre”. A la edad que sea, todos experimentamos un continuo proceso de ajuste y desajuste. Nuestra reacción a este proceso estará controlada por nuestras capacidades afectivas e intelectuales. Con cada cambio, nos veremos en la necesidad de adaptarnos y desadaptarnos continuamente.
Cuando miramos hacia atrás, podemos ver muchos de los acontecimientos que nos trajeron hasta donde nos encontramos ahora, y distinguir entre aquello que es efecto de causas externas y lo que es producto de nuestras propias elecciones.

  


Infancia es destino no funge como regla.
Muchos padres creen que se puede orquestar la vida de sus hijos de manera que obtengan éxito, fama y fortuna. Es verdad que en ciertos casos, muy pocos, ha dado resultado.
Lorena Ochoa, la joven mexicana que se convirtió en la mejor golfista del mundo, siempre insiste en que gracias al apoyo de su familia pudo triunfar. Sin embargo, muchas niñas y niños han recibido el mismo apoyo y entrenamiento sin poder lograrlo.
Por otro lado, hombres y mujeres que tuvieron una infancia muy difícil llegan después muy lejos en la vida. Un buen ejemplo es Golda Meir, la séptima de ocho hijos de una familia judía. Vio a cinco de sus hermanos mayores morir de pequeños a causa de la pobreza y de las enfermedades, vivió en carne propia la crueldad de la antisemita, el hambre, la ausencia del padre. Trabajo mucho y estudio poco. Nadie podría imaginar que se convertiría en la primera mujer con el cargo de Primer Ministra en Israel.
Otro ejemplo es, Coco de Channel, ella vivió una infancia llena de carencias, podría pensarse que al convertirse en la diseñadora que cambio la moda en el mundo, fue feliz pero no. Tuvo el talento y la ambición pero no los recursos ni el apoyo, por lo cual recurrió a la prostitución para obtener el dinero necesario para realizar su sueño. La mujer tuvo muchos amantes pero un solo amor que jamás le correspondió y al morir le lloro amargamente. Consiguió mucho reconocimiento, pero no ese amor que deseaba y menos la felicidad y al final murió en medio de la soledad.
Si bien la infancia y las experiencias buenas o malas vividas durante esta etapa pueden llegar a marcarnos, mayormente, para tener una vida llena de recuerdos reprimidos o episodios repetitivos, pero también podemos observar que esto no es una regla.  Como se menciona en los ejemplos pasados, estos factores pueden llegar a ser buenos y conducirnos a un destino satisfactorio o por lo contrario a un futuro atemorizante, en cambio otras experiencias no tan agradables pueden impulsarnos a luchar por el bienestar de otras personas o incluso hasta de nosotros mismos.






¿Cómo se puede superar una infancia difícil, o bien, una infancia de sobreprotección absoluta?
El psicoanálisis ayuda a significar y a reelaborar el pasado. Ejemplo: la mujer que vivió su infancia en un ambiente de violencia intrafamiliar, muy probablemente en su etapa adulta tienda a relacionarse con hombres violentos. Sin embargo, a pesar de las críticas que sufre, ella no puede darse cuenta de la situación que vive. Al pasar el tiempo, la mujer afirma: mi pareja se volvió golpeador o “me salió” alcohólico, “me salió así”. Es importante señalar que esto no es la Rueda de la Fortuna, pues uno mismo es quien elige cómo y con quién vivir, pero si traemos cargando nuestro costalito del pasado, podemos repetir los patrones paternos, en este caso, la violencia intrafamiliar.
Es fácil engancharte, no es que no veamos los defectos sino que, debido a los patrones de conducta que traemos, esas acciones violentas las vemos como algo normal. Sin embargo, no siempre buscas la misma conducta, puedes encontrar lo opuesto, pero el punto es que todo está relacionado con lo que aprendemos en la infancia.
El psicoanálisis pretende hacer conscientes esas partes inconscientes para que asumas: “Tiendo a relacionarme con hombres abusivos porque así era mi padre, y me enseñaron que si te pegan es porque te aman”. Es difícil entenderlo cuando no te encuentras en esa situación, aun sabiendo que hay gente que vive así toda su vida. A medida que conocemos nuestro pasado y le damos otro enfoque, le otorgamos un valor diferente a las cosas y las entendemos de forma distinta. Cuando conocemos esas actitudes inconscientes nos es posible discernir mejor las cosas. Parece complicado, pero cuando ves todo más claramente te das cuenta de que no es una forma sana de vida, y vas cambiando esas conductas tan arraigadas.
Proceso de sanación
Enfrentarse a uno mismo es un proceso complicado, aunque no imposible. No es tan fácil darse cuenta de los patrones de conducta que venimos arrastrando desde la niñez. Aunque sepamos que estamos actuando de una manera errónea, no basta con decir: “Ya no lo voy a hacer” o “ya no me voy a relacionar con tales personas”. Éste es el momento cuando se requiere un apoyo profesional. El punto clave en todo esto es asumir que se necesita ayuda.
Cualquier conducta –positiva o negativa– se transmite a los hijos. “Ejemplo: cuando uno es un profesional, espera que sus hijos también lo sean. Para ello, se les va inculcando que hay que estudiar y ser responsables, se les enseñan valores morales y mil cosas para que sean excelentes en el área que ellos escojan. No es que les repitas todo el tiempo que quieres que ellos tengan una profesión, sino que con tus actitudes les demuestras que eso es lo que esperas de ellos”.
Durante la terapia, y tras un proceso de introspección, ¿cómo se inicia el replanteamiento de la vida?
“No pretendas cambiar en una semana o en tres meses lo que has hecho durante quince o veinte años”. Hay que ir conociendo el pasado, a través de un procedimiento que puede ocasionar sufrimiento y angustia, se tiene que desprender de ciertas experiencias de la infancia.
Además, no se puede dar una lista o una receta mágica de lo que se debe hacer, eso sería como decir que se tiene la respuesta de la vida, y se sabe que no es así. Lo que sí se puede hacer es encontrar juntos las respuestas, hallar lo que se quiere para la vida y qué es lo que no le gusta de su vida, identificar aquello que le molesta, lo cual resulta muy distinto que decir: “Pues mira, lo que a mí me gusta y no me gusta de tu vida es tal o cual cosa”. No se piensa, ni se quiere asumir el papel de juez. La única “receta”, por llamarla de algún modo, que se tiene el día de hoy, es ayudar a elaborar y re significar el pasado para tener un presente con pocas repercusiones y un futuro con mejores oportunidades.







MARCO TEÓRICO
¿Por qué es tan importante la infancia?, ¿a qué se debe que sea tan importante lo ocurrido en este periodo del que a veces no recordamos casi nada?
Basándose en el libro Infancia es destino del psicoanalista mexicano Santiago Ramírez se puede decir que, en sus diversos estudios, fue dándose cuenta de que sus pacientes condensaban sus experiencias en un único recuerdo. ¿A qué se debía eso? Se debía a que ese recuerdo era un símbolo de algo global, es decir, de todas las experiencias de sus pacientes. Pero como decía Sigmund Freud, no es que el paciente "recuerde", sino que en realidad está volviendo a vivir sus experiencias, sus afectos y sus odios. Se diría que las personas no podemos salir de esa pauta y que siempre estamos condenados a repetirla y repetirla y repetirla, así como si fuera el Bolero de Ravel. Digamos que es como el ejemplo que pone el Psicólogo Karl Menninger: “es como la huella de un oso que perdió algunos dedos hace mucho tiempo en una trampa, pero cada vez que pisa se nota la existencia de esa falta”.
Freud señala que el analizado no recuerda nada de lo olvidado o reprimido sino que lo vive de nuevo, no lo reproduce como un recuerdo sino como un acto.
Menninger señala: “defino insight, como el reconocimiento por parte del paciente de:
-        Que este o aquel aspecto de sus sentimientos o actitudes, esta o aquella técnica de comportamiento, este o aquel papel que le asigna a las demás personas pertenece a una pauta.
-        Esta pauta, como la huella de un oso que ha perdido algunos dedos en la trampa, se originó hace mucho tiempo, y se estampa en cada paso del viaje de su vida; que está presente en sus situaciones de realidad contemporánea y que también lo está en sus relaciones analíticas.
-        Que esta pauta se originó por una razón que fue valida entonces y que ha persistido a pesar de los cambios de algunas circunstancias que la determinaron.
-        Que esta pauta contiene elementos que son ofensivos y perjudiciales para otros y también que son costosos y molestos para el paciente”.
Lowenstein expresa: “Aunque a veces erróneamente se piense que el interés del análisis se enfoca en el pasado, el hecho es que se ocupa también de las interrelaciones entre el pasado y el presente. El papel primordial que el análisis de la transferencia desempeña en la técnica psicoanalítica se basa en esta especial intercomunicación que encontramos entre el pasado y el presente de la vida humana”.
Kardiner señala: “Los tipos de reacción más comunes, no presentan idiosincrasias y por lo tanto no pueden atribuirse a diferencias genéticas, sino a las diferencias del proceso integrativo o de construcción que caracteriza a la personalidad humana; estos tipos están determinados por variaciones en las características específicas de los padres, por los usos y las costumbres y por las condiciones a las que el individuo debe adaptarse desde el nacimiento hasta la edad adulta”.
Los recuerdos más bonitos de la infancia se remontarán al momento de la primer sonrisa, o cómo olvidar el reflejo de prensión, o cuando aprendió a gatear, cuando aprendió a aplaudir, cuando dio sus primeros pasos, o cuando comenzó a decir “papá” o “mamá”.
¿En qué momento se perdió la magia? ¿En qué momento se esfumó el encanto? ¿En qué momento dejaron de ser aliado para convertirse en enemigos? ¿Cuándo se rompió esa simbiosis? ¿Cuándo el papá o la mamá deciden socializar a la bestia? ¿En qué momento optan los papás reprimir el “Ello” de su hijo para que surja el “Yo” y dejarle el terreno preparado para la instauración del “Superyó”? o en otras palabras ¿en qué momento se cortan las alas del infante y lo convierten en un engranaje más de la sociedad?
Según las estadísticas ocho de cada diez niños sufren maltrato infantil ya sea psicológico, físico o sexual.
En psicología conocemos un término que se denomina “reparación”, en donde el sujeto que ha dañado al otro (llámese pareja, hijo, madre etc.) intenta “reparar” o “resarcir” el daño, es decir el motor que guía la conducta altruista es el sentimiento de culpa.
Tenemos pues la Culpa como el motor que guía la conducta humana, para entender un poco mejor lo aquí esbozado pondré un ejemplo: Llega el señor  -que por lo regular es muy parco en sus expresiones- con un ramo de rosas, nada más porque sí, abraza y llena de besos a su esposa (cuando antes ni la volteaba a ver).
¿Qué hay detrás de un regalo? Un sentimiento de culpa.
Es inevitable la doble moral de la sociedad en turno, es el eterno ensayo reiterado, es la “compulsión a la repetición”, la puesta en escena de la obra magistral “El extraño caso del Dr. Jeckill y Mr Hyde”. ¿Se puede hacer algo? la respuesta es muy ambigua, cada quien puede hacer bien su trabajo como padre de familia, educarlos bajo la pedagogía del amor, si todos hiciéramos lo que nos incumbe otra sociedad tendríamos, pero ¿qué es lo que tenemos?
El resquebrajamiento que estamos viviendo en la actualidad tiene su génesis allí, precisamente en la familia. Lo que estamos viviendo (narcotráfico, violaciones, pederastas, secuestros) todos son perpetrados por miembros  que alguna vez compartieron el espacio y el tiempo con algo denominado familia. La familia como núcleo de la sociedad. Es ahí en el Hogar, ese lugar sacrosanto en donde se dan los mejores festejos, en donde se reúne toda la familia extensa a festejar las mejores fiestas, los más exquisitos aquelarres en honor al niño, al abuelo, a la madre, a la mujer, es en la familia en donde se engendra tanto el remedio como el veneno, el paliativo o el ántrax y el cianuro, lo que pudre o lo que alivia a la Sociedad.
La familia, es casi siempre el primer grupo. Nos brinda confianza para actuar, promueve y fortalece la percepción que tenemos de nosotros mismos. Este grupo nos enseña a reconocer nuestras virtudes y nuestras limitantes,  dentro de él podemos detenernos con confianza para analizar nuestros logros y nuestros retos. Nos muestra una forma de ver el mundo y de alguna manera nos ubica en ese contexto.
Conforme crecemos, vamos saliendo de ese grupo para integrarnos poco a poco en otro donde tendremos que ganarnos un lugar por méritos propios y donde no encontraremos las mismas consideraciones que en el primero, pero que igual influye para auto valorarnos.
En ambos grupos seguimos los patrones de comportamiento por afinidad, por el hecho de pertenecer a ellos.






"Los años infantiles se han olvidado;
a pesar de ello nos quedan, como en las ciudades perdidas,
restos que nos sirven para reconstruir su arquitectura".


Santiago Ramírez











BIBLIOGRAFÍA
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.

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D. R. Guadalupe Loaeza. (2010). Infancia es destino. Aguilar. Santillana Ediciones Generales, S. A. de C. V. México.